miércoles, 15 de febrero de 2017

El Cornudo y La Ninfómana

Pablo, ante la mirada de los demás, es un hombre común y corriente, respetuoso de la moral y buenas costumbres que impone la sociedad, casado con una bella mujer de 36 años de nombre Nancy, y con dos hijos, Luciana de 12 y Rodrigo de 10 años.

Pablo es un hastiado químico de un laboratorio del centro de la ciudad y Nancy se desempeña como secretaria del presidente de una de las más grandes empresas Nacionales.

Parecieran ellos el modelo a seguir de toda familia, salvo, que puertas adentro llevan un estilo de vida diferente a los cánones de la mayoría de las personas, Nancy es una ninfómana insaciable y él un cornudo consiente.

Pablo después de una larga jornada laboral estaba conduciendo su coche por una embotellada autopista que apenas lo dejaba avanzar, y mientras fumaba un cigarrillo esperando que el transito se alivianara, reflexionaba el vuelco que había dado su aburrida y tediosa vida luego de descubrir a su esposa siéndole infiel con el jefe de ella. A pesar de los celos y odio, por primera vez sintió a su corazón galopar descontrolado y una descarga de adrenalina y morbo que lo extasiaron, sensación nunca experimentada por él, a pesar de presenciar como la imagen de su fiel esposa se despedazaba, se sentía vivo.

Cuando los adúlteros amantes descubrieron al espiá, ya las cartas estaban echadas en la mesa y para desgracia de Pablo fue una malísima mano, porque lo encontraron con los pantalones bajos y masturbándose como un quinceañero, dejando más que claro que al cornudo le excitaba lo que estaba viendo.

A partir de ahí su esposa se tomó vía libre para encamarse con quien quisiera. Y aunque paresa mentira esto los unió más, porque ya no había mentiras ni engaños entre ellos, compartían un mismo secreto que los hacía cómplices. Nancy siempre le contaba de sus aventuras y amantes ocasionales… bueno, casi siempre.

Su esposa es un manjar que pocos hombres no quisieran saborear, 1,70 mts de altura, ojos seductores color cafés, pelo lacio castaño claro con reflejos dorados largo hasta la mitad de su espalda, sus medidas son 95-60-95, a pesar de tener hijos, su cuerpo no tiene una pizca de adiposidad porque todas las mañanas religiosamente le dedica hora y media al gimnasio, y gracias al esfuerzo físico posee un abdomen plano, piernas bien marcadas y una cola redonda y bien paradita que causa tortícolis a cualquier caballero que pase a su lado, porque es imposible despegarle la vista.
Nancy es una mujer que por su belleza y cuerpo nunca pasa desapercibida a cualquier lugar a donde vaya y menos por su ajustada ropa. Y a Daniel, el nuevo vecino soltero tampoco… ya había pasado 1 semana desde que Pablo había tenido esa sensación angustiosamente morbosa de que su vecino podría haber sacado provecho del maravilloso cuerpo de su esposa.

Los días transcurrieron normalmente y parecía que el asunto se había enfriado hasta que ese viernes por la noche, cuando Pablo tras largas horas al fin había dejado atrás la autopista y estaba entrando el coche a su casa, cuando Daniel se acercó y le realizó una invitación más que tentadora.

- ¿Cómo le va vecino?

- ¿Qué haces pibe? ¿Tus cosas?

- Bien, todo tranquilo como siempre, mire quería invitarlo a cenar mañana a casa, creo que seria una buena manera de conocernos más y pasar un rato agradable, ¿Qué le parece?

- Guauuuu me agarrás de sorpresa...

- Si, lo que pasa que ayer me confirmaron que me salió un gran negocio que tengo con un socio y quería festejar, pasar una noche diferente, será algo tranquilo puede venir su esposa y los nenes, estará lindo

- Bueno ok, mañana pasaremos por tu casa, ¿Querés que llevemos algo?

- Sólo ganas de divertirse... ¡No se arrepentirá vecino! jajajaja


Pablo quedó medio sorprendido, pero en el fondo le parecía bien esto de integrar a la familia y conocer más a este hombre que vivía a unos metros de su casa.

Entrando al hogar encontró un ambiente que le encantaba: los niños estaban terminando de cenar y Nancy estaba parada lavando algo en la mesa de la cocina, ella llevaba puesto un jeans blanco que parecía quedarle chico, ya que su culo parecía que explotaba, admirable imagen que hizo sentir a Pablo orgulloso.

Saludó a todos y se sirvió un Jack Danield’s Honey en las rocas para beber sin dejar de observar el gran cuerpo de su esposa, mientras él se relajaba en su gran sillón.

Tras clavarse 2 vasos más de whiskey, se levantó y se sentó a la mesa para cenar, comentándole a su esposa la invitación que le había hecho Daniel, ella abrió grande los ojos, sorprendida y con una combinación de miedo, lo cual hizo a Pablo reflotar esos pensamientos cornudos de la semana pasada.

Le costó 10 minutos convencerla de ir con los niños y pasar un rato en familia y diferente.

Esa noche Pablo se durmió rápidamente sin embargo Nancy no pudo, debido a esa rara invitación de su vecino, estaba asustada y sorprendida, pero esa sensación fue desapareciendo para empezar a recordar al detalle la tremenda cogida que Daniel le había dado en la ducha, como la agarraba y las bestialidades que le había dicho mientras sus hijos quedaron solos en la sala, inmediatamente con esos pensamientos sus pezones se pusieron duros y su vagina depilada se humedeció, no dudó en correr su camisón transparente para que sus tetas quedaran al aire y con su mano derecha empezó a apretarse los pezones, esa sensación le encantaba y lógicamente con la mano izquierda jugaba con su clítoris y sus labios vaginales empapados, de la excitación su respiración empezó a ser fuerte, entrecortada, sin importar que a un metro estaba Pablo roncando, pensaba en lo buen amante que era su vecino y el gran cuerpo que tenía, un miembro fuera de serie que lo sabia usar con maestría, ella ya sentía su orgasmo venir e inmediatamente pensó en como él le eyaculó en la cara, Daniel era un pervertido que la excitaba, le había largado una gran cantidad de semen justo en el momento en que su hijo golpeaba la puerta de la cocina para que le abran y ella le contestaba que no la molesté más y que en un rato le preparaba la leche, se sentía mala madre pero no le importaba, quería sentirse bien puta y disfrutar de su vida sexual, tuvo un gran orgasmo que tuvo que tapar con la almohada para que no saliera un gran grito de placer.

Al otro día, ya se acercaba la noche y Nancy en el dormitorio se preparaba para la cena en lo de Daniel, Pablo estaba abajo jugando con los niños en un clima familiar y tranquilo, la mente de Nancy no pensaba ni en tranquilidad ni en la familia simplemente se observaba en el espejo mientras se vestía de la manera más provocativa, su juego de ropa interior gris con encajes negros y transparencias era sencillamente bestial, calentaría hasta un muerto, en eso Pablo entró al dormitorio para prepararse y vio lo sexy que estaba su esposa.

- ¿Mi amor te vestís putísima para una cena familiar, estás loca?

- Pablo yo me visto con lo que tenga ganas de ponerme, me siento bien con esto y así iré vestida


Pablo se asustó y no entendía bien cual era la idea de su esposa, vestirse así tan sexy y provocativa adelante de los niños le daba miedo, ella actuaba como una puta sin importarle nada, luego vio como se maquillaba y se terminaba de poner su vestido súper ajustado negro con lentejuelas, le quedaba de maravilla pero le parecía desubicado su atuendo para una cena con el vecino y los niños.

Una hora después Pablo y su familia tocaban a la puerta de Daniel, rápidamente su vecino abrió quedando con la boca abierta al ver a la puta que se había cogido una semana antes, inmediatamente su verga tomó un tamaño considerable y disimulando agarró las dos botellas de vino que le traía Pablo.


- Pasen por favor, pónganse cómodos en la sala y los niños tienen la Play prendida para que no se aburran


Los niños pasaron rápidamente a jugar a la consola sin prestar atención a lo que los rodeaba, Nancy caminó con sus zapatos de taco aguja a la sala con su andar felino sin que nadie le saque los ojos de encima, sentado en un sillón estaba Gus un amigo íntimo de Daniel con el que compartían negocios, que con sus ojos miró sin respeto todo el cuerpo de la esposa puta, los niños jugaban y reían inocentemente mientras Daniel y Gus no dejaban de hacer chistes picantes y observar el cuerpo de Nancy.

Gus es un hombre de 1,80 que tenia horas de gimnasio, fuertes brazos y una gran musculatura, pelo corto, barba de tres días, cara de pocos amigos y sus ojos marrones se depositaban en las tetas de Nancy que había llevado un escote bien amplio en su vestido, sin sostén sus tetas se movían libremente debajo de la tela provocando a todos los hombres de la sala. Pablo se sentía incomodo por el clima que había en ese lugar, las miradas pervertidas de Daniel y Gus se combinaban con la mirada de puta provocativa que tenia su esposa.

Daniel trajo los bocaditos de la cocina y Gus se dedicaba a hablar de la vida con Nancy, Pablo se puso a abrir los vinos mientras los niños lo llamaban, asique fue y se puso a tontear con sus hijos y hablar de los jueguitos de la consola, desde lejos veía como en la sala principal en el sillón de tres cuerpos, Nancy se había sentado en el medio rodeada de estos dos hombres atléticos, así que inmediatamente se levantó, abandonó a los nenes y se sentó en otro sillón enfrente de ellos, los chistes eran cada vez más picantes y las risas más fuertes.

Las manos de esos hombres en las piernas de Nancy se hacían una costumbre, ella era el centro de la noche y Pablo pudo notar como estos tipos tenían ya su verga dura debajo del pantalón. Daniel puso música y pidió un brindis por esta nueva amistad, todos brindaron y el alcohol ya se convertía en el mejor amigo de estos pervertidos así como de Nancy que se levantó a bailar al ritmo de la música, en eso Lucianita le pidió a su padre que la acompañase al baño y lógicamente Pablo no se negó, así que fue a llevar a la niña y 5 minutos después bajó a la sala encontrándose un panorama más que incomodo, su esposa bailaba con los dos hombres que la franeleaban y la apretaban uno por delante y otro por atrás, Daniel había apagado las luces dejando solo unas lámparas de pie encendidas y a varios metros estaba Rodriguito jugando a la play en estado de adicción.

Pablo enojado le dijo a Nancy que terminaran de cenar y que dejara de bailar, ese asunto no le gustó para nada al musculoso de Gus que lo miraba mal, cuando volvieron a los sillones Nancy se sentó enfrente de Gus y Daniel, mientras que Pablo permanecía parado tratando de que sus hijos no vieran nada ni que pensaran mal más allá que eran muy chicos.

Cuando Pablo se llevó la copa de vino a la boca y giró para volver a ver a su esposa no esperaba encontrarse con la actitud de una puta fácil, ella se había levantado la falda del vestido dejando al aire su hermosa ropa interior o sea su tanga transparente y sus medias mientras se chupaba un dedo y miraba con cara de zorra a los dos sementales, ellos se tocaban sus penes por debajo del pantalón sin importar nada y le pedían a Nancy que mostrara más, hasta que ella corrió parte de su escote dejando ver unos pezones erectos maravillosos.


- ¡¡¡¿¿¿Nancy que estás haciendo, estás loca???!!!, Los niños te pueden ver, ya estas borracha, ¿Qué te pasa?

- jajaja ¿Qué te pasa cornudito, no te gusta que yo sea feliz?, sos mala onda jajajaja… ¿Verdad chicos, que opinan?

- Che pelotudo no compliques la noche y trata de no molestar.


Eso dijo Gus mientras se levantaba de mala manera demostrando que esto podía pasar a mayores, en eso Pablo quedo duro y con sensaciones raras en su cuerpo y mente, así fue que Nancy le marcó como seguiría la noche.


- Mi amor lleva a los niños a dormir a casa que ya es tarde y te recomiendo que te quedes cuidándolos si es que no querés llevarte mal con los vecinos jijijijijiji

- Eso boludo, andate rápido con los críos y no rompas las bolas (dijo Gus que ya tenía ganas de ponerse violento con el cornudo).


Pablo, cabizbajo, se retiró de la casa de su vecino rápidamente en silencio y con sus hijos que pedían poder jugar más a la Play; mientras subía al dormitorio de sus hijos pensaba en la humillación que había pasado, su esposa se había transformado en una puta sin que le importase nada, se fue arreglada para coger con ellos y lo habían echado junto a sus hijos.

Pensó que hasta lo podían haber golpeado en caso de no haber aceptado las ordenes de su esposa, se estaba transformando en un cornudo total y viviendo las clásicas humillaciones de los cornudos fijos, metió a sus hijos en la cama, los arropó, apagó la luz y les cantó una pequeña canción tierna para que se durmieran mientras que en su mente pensaba que podría estar pasando en la casa del vecino con la trola de esposa, sintió que sus hijos se durmieron y que respiraban tranquilamente, se levantó y se fue a su dormitorio, caminó pesadamente hasta el gran ventanal y sin prender la luz corrió un poco la cortina para ver lo que sucedía en la habitación de enfrente.

Los hijos de puta habían subido toda la persiana americana y prendido las luces para que se pudiera ver todo desde la ventana del cornudo, fue el momento más voyeur que había vivido Pablo hasta ese momento, su esposa estaba prácticamente desnuda arriba de la cama mamando las dos vergas de esos jóvenes musculosos y degenerados, fue una escena larga en donde él no perdió detalle de la gran cogida que le dieron a su bella esposa.

Eran tres cuerpos en guerra, decididos a disfrutar de una cogida salvaje, fue bestial el manoseo y como la trataron a Nancy: nalgadas, tirones de pelos, escupitajos y todo esa pasión descontrolada al punto de llegar a una doble penetración en donde Nancy se montó a Daniel dejando su culo para que el musculoso Gus lo taladrara con gusto. En pleno silencio y oscuridad Pablo tuvo un momento especial, se sintió altamente humillado más por su esposa que por esos dos jóvenes y le molestaba un poco esa actitud de puta adelante de los niños, ella estaba cambiando y eso le producía un morbo especial.

Minutos pasó Pablo masturbándose lentamente, respetando los momentos del trió y principalmente cruzando pensamientos de cornudo en su mente y recordando todo lo que le hizo su esposa, la cara de ella reflejaba pasión y hambre de buenas pijas, se notaba que estaba mal atendida por él y sin dudas la estaba pasando bien, como si viera un espectáculo o una peli porno Pablo terminó eyaculando sobre el ventanal y con un grito que casi despierta a los niños. Sintió que su cuerpo explotaba y que le demostraba que el tema de los cuernos ya corría por su sangre.

Recién 10 minutos después, Daniel acababa en el interior de la concha de Nancy y Gus le rellanaba el culo de leche, Pablo no perdió detalle de ese final y de cómo los tres cuerpos quedaban cansados, principalmente el de su esposa que manifestaba un leve dolor de culo, Pablo se acostó rápidamente y en la oscuridad esperó a su esposa que llegue media hora después con sus orificios chorreando semen caliente.

Pablo se hizo el dormido y no dejaba de pensar en lo cornudo y humillado que estaba siendo, trató de dormirse en silencio con la pija dura nuevamente y sintió deseos de chuparle las zonas intimas a su joven y… puta esposa.


Nancy había tenido la mejor noche de su vida, su actitud le excitó más que cualquier cosa, se recibió de puta sin importarle ni su esposo ni sus hijos a la hora de soltar todo su erotismo y sexualidad, era una nueva Nancy que se dedicaría a humillar al gran Pablo.


Días habían pasado desde la gran humillación que había recibido Pablo por parte de su amada esposa, ellos actuaban como si no hubiera pasado nada, Nancy se preocupaba más que nada de no tocar el tema adelante de los niños y el cornudo de Pablo sabía que no era bueno hablar de lo que lo humillaba así que se fue acostumbrando a estos cambios de actitud de su esposa y lo que más lo asombraba a él, era que pasado los días su excitación aumentaba y se masturbaba mucho pensando en sus cuernos.


Transcurrieron un par de semanas y le era imposible poder cogerse a su esposa, estaba claro que ella no disfrutaba de su pequeño pene y él sentía vergüenza de acercarse más allá que ella lo excitaba mucho.


Una noche, después de mucho tiempo, Nancy invitó a un par de amigas a una cena de reencuentro, la pizza y la cerveza hicieron que Pablo se sintiera mal y se retirara a la cocina, y no se debió a un problema estomacal, ya que él no participó de la cena, sino a que el alcohol desinhibió a las mujeres, haciendo que se rieran a carcajadas y hablaran de los grandes amantes en la vida de cada una, y también de los hombres a los que cornearon.

Él, escuchando como podía, se imaginó que Nancy seguramente tuvo el descaro de contar como humillaba a su esposo y por eso se reían las amigas. Muerto de vergüenza, pasó por la sala a buscar su botella preferida de Johnny Walker, la “the spice road”, y se encerró con los nenes en su dormitorio a jugar con ellos y emborracharse.


Al otro día, Pablo se despertó con una resaca del infierno, mirando el techo del dormitorio lamentó haber asesinado a la botella que se encontraba yaciendo a su lado.

Cuando se fue a levantar de la cama sintió algo raro entre sus piernas, así que corrió las sabanas y sorpresa fue ver que tenía un cinturón de castidad puesto en su pitito, no entendía nada y pensaba que todavía seguía ebrió, no sabía que mierda era ese aparato y mucho menos quien se lo había puesto, desesperado bajó a la cocina y se encontró con una hermosa postal familiar, similar a un anuncio de tarjeta de crédito, sus hijos estaban jugando en la mesada de la cocina mientras desayunaban cereales, a un costado de ellos su curvilínea esposa se preparaba un nespresso.

Ella se veía espléndida, con un rostro luminoso y el pelo suelto, estaba apenas tapada con un camisón transparente que dejaban ver en partes sus hermosas tetas y esos carnosos pezones duros que siempre lleva. A él le pareció una ropa muy erótica como para llevar en casa y adelante de los niños, se acercó a Nancy para recriminarla y se encontró con un dialogo que no esperaba:


- Buen día amorcito¿Te preparo algo?... Seguro que se te parte la cabeza después de bajarte la botella de whisky, un café negro te vendría bien, te despabilaría...

- Escúchame una cosa Nancy, están los nenes y me parece que tu atuendo no es el ideal, tiene transparencias y se te están por escapar las gomas por el tremendo escote que llevas, en algún momento los niños se van a dar cuenta...

- ¿De qué se van a dar cuenta?, ¿De que papá es cornudito? jajaja

- Me hacés reír el culo... ¿Qué te pasa?... explícame que es esta cosa que tengo entre las piernas

- Ahhhh... ¿Ya te diste cuenta?, Es parte de un jueguito que me propuso mi jefe, el Sr. Mauricio, hace unos días y que seguro nos va a gustar... es como que ahora tu libertad sexual es mía… ¿Entendés? Jajajaja... a partir de hoy voy a decidir yo si te dejo gozar o no… jajajaja… ¿Verdad que tuvo una gran idea?

- Noooo, para nada… ¡Quiero la llave, ya!, ¿Me oíste?, ¡¡¡YA!!!... y que terminen estas actitudes de pendeja caprichosa...


En eso Nancy miró a sus hijos y los vio comiendo el cereal concentrados en los dibujitos que daban por la tele, dándoles la espalda llevó sus manos al camisón y bajó los finos breteles para dejar al aire sus hermosas tetas.


-
¿Qué actitudes mi amor? ¿La de zorra? ¿La de puta? ¿La de esposa que te hace cornudo? Esas actitudes no cambiaran más, soy una nueva Nancy que se siente feliz y bien puta. No sabes lo caliente que estoy y la bronca que me da que tengas esa verguita que no me sirve para nada. Soy una hembra que necesita un macho, no un pelotudo como vos. ¿Te quedó claro?


Mientras decía las últimas palabras, se pellizcaba los pezones y pasaba su lengua por los labios, Pablo no entendía como había cambiado tan radicalmente, ya no le importaba nada, solo quería coger con los mejores amantes corneadores que pudiera conseguir, sintió humillación y excitación, su pene quería ponerse duro pero no podía y ella lo sabía por eso tenía esas actitudes y esos atuendos tan sexys.

Se retiró de la cocina enojado y con ganas de masturbarse, pero ese cinturón no se lo permitía, era como estar encarcelado en libertad, se sentía más cornudo que nunca y sabia que esas eran las reglas de juego, o si no, la perdería para siempre y el quería seguir con su familia y con su bella y trola esposa. Perderlos lo mataría.

Así pasaron unos días y Pablo trataba de no pensar en el tema, de distraerse con algo ya que excitarse le provocaba un tirón importante en el miembro y un dolor de huevos como si ella se los hubiera pateado… y en cierta forma algo de verdad había.

Él se sentía violento ya que no podía pajearse como acostumbraba hacerlo, buscó la llave en toda la casa y le fue imposible encontrarla, la muy conchuda sin dudas la había escondido muy bien o seguro la tendría en su trabajo y no duro mucho la espera para saber en dónde y quien tenía la llave.

Fue un jueves al mediodía que le llegó un mail al trabajo que decía “Importante - Llaves”, cuando Pablo lo abrió se encontró con que no había texto si no un video que pesaba unos pocos megas y sin pensarlo lo descargó, al verlo le produjo una combinación especial de sensaciones: lujuria, humillación, excitación, morbo, vergüenza y mucha bronca.

En el video estaba el jefe de su esposa, el Sr. Mauricio que le estaba hablando de pie y en primer plano, dejándole un mensaje directo mientras que con la mano le mostraba las llaves del cinturón de castidad que Pablo llevaba.

- Querido Pablo, como verá aquí tengo las llaves que usted tanto desea mientras su puta esposa o sea mi secretaria, me chupa la verga con su suave boca y mirándome a los ojos… le propongo algo Cornudito, ¿Qué le parece si viene esta tarde por la oficina a una reunión de trabajo y negociamos la posibilidad de que usted pueda volver a pajearse?... que seguro estará ansioso, ya que hace días que tengo estas llaves en la oficina juajuajajajaja… lo espero a las 16 hs, contésteme si viene así lo espero como se merece jajaja


Al termino del video, el Sr. Mauricio bajó la cámara para mostrar a Nancy con un aspecto muy formal chupándole la verga hasta el fondo, fueron 10 los segundos que Pablo pudo ver a su esposa y se excitó inmediatamente provocándole un pequeño dolor en el glande, se acomodó ese aparato como pudo y se levantó a servirse un trago de algo fuerte en su despacho del laboratorio.

No sabía si le asombraba más lo puta de su esposa o lo pervertido del Sr. Mauricio.

Mirando la alianza matrimonial en su dedo anular, lloró como un niño y se enojaba por lo poco hombre que era, por no haberle puesto un límite a la hija de puta de su esposa, se levantó y le pegaba cabezazos a las paredes tratando de sacar el morbo de su mente.

Cuando algo de serenidad regresó a su cuerpo, se sentó y respondió el mail escribiendo escuetamente “Ahí estaré”.

Eran las 16 hs y Pablo estaba entrando al gran edificio de oficinas del Sr. Mauricio, su ansiedad aumentaba con cada paso que daba, cuando llegó al piso se encontró con que los escritorios de las secretarias del pervertido jefe estaban vacíos, su esposa no estaba y la flaca compañera de ella tampoco, aunque recordó que su esposa le había comentado que estaban por echarla, lo que si lo sorprendió era el negro que estaba parado en la gran puerta de entrada a la oficina del Sr. Mauricio, el negro lo miró con cara de pocos amigos y Pablo pensó que habían puesto un seguridad por si él venia con intenciones de armar alguna revuelta.

El negro le preguntó si venía a ver al jefe a lo que Pablo respondió positivamente y dijo que lo esperaban, el negro lo reviso fuertemente para asegurarse que Pablo no tenga ni armas ni cuchillos, y luego abrió la puerta doble para que Pablo pasara.

Cuando entró solo estaba el Sr. Mauricio sentado en su escritorio fumando y tomando una copa de vino tinto, le dijo a Pablo que se sentara y arranco la jugosa charla:


- Bienvenido… ¿Quiere algo para beber o tal vez algún cigarro Sr. Pablo?

- No, no quiero nada y le pido que vaya al grano, estos juegos ya me están superando.

- Bueno no se desespere, la idea es que en esta reunión todos salgamos ganando… ¿Usted quiere la llave? Jajajajajaja… ¿Qué le pareció ese juguete, una buena idea, no?

- Quiero la llave o terminaré haciendo una denuncia

- ¿Eh? jajajajaja... creo que no le va a convenir, considerando que quien le puso el juguete fue su esposa… ¿Y no querrá que se haga publico que tiene una mierdita de pitito?… sería muy bochornoso para usted, creame... Nancy esta encantada con el trabajo que tiene, no solamente por el sueldo abultado que gana, sino por el placer que recibe... y seguro que a usted no le gustaría dejar de ver a sus niños... ¿Verdad?

- Por favor Sr. Mauricio terminemos esto, ¿Qué es lo que quiere?

- Muy bien, ya que se dió cuenta de quién manda vayamos al show, usted simplemente tiene que quedarse sentado en ese sillón y ver junto a mí un maravilloso espectáculo, luego de eso le daré la posibilidad de sacarse el juguete, es muy sencillo

- Muy bien, pero me gustaría saber donde esta mí mujer

- ¿Su mujer? ¿Acaso dijo su mujer? jajajajaja… nooo querido mío, está Ud. muy equivocado… será su esposa, pero no su mujer, hace años que dejó de serlo… ya la verá a Nancy, no se desespere, ella será parte del show… Que curioso, me doy cuenta que hasta nombre de puta tiene su esposa ¿Lo notó?


En eso se levantó el Sr. Mauricio, caminó lentamente hasta la puerta y la abrió para que pasara el negro fornido, cuando entró se rió y miró a Pablo presentándolo:


- Estimado Pablo le presento a Jerome, mi seguridad personal, traído recientemente de los Estados Unidos


Jerome era una bestia negra enorme, tendría una estatura cercana a los 2 mts y pesaría arriba de los 120 kg, era el formato de cuerpo de los jugadores de fútbol americano, sus brazos eran gruesos y sus manos gigantescas, la nariz rota, cara redonda, casi sin cuello y feo como nadie; cuando hablaba se le vía un diente de oro.
Después el Sr. Mauricio se encaminó hasta la puerta que llevaba al baño y un lugar de descanso, cuando la abrió, llamó en voz alta:

- Veni putita, llegó la hora de la diversión jajajaja

Nancy apareció con un look fatal, la muy puta tenía una cara de goce y disfrute desconcertante, entró bamboleando su culo y miró directamente a los ojos a su esposo que estaba paralizado al verla, su cabellera estaba revuelta, vestía un bodystocking color negro, mostrando completamente sus tetas desnudas y una micro tanga que apenas existía de frente no logrando tapar el desarrollado clítoris y de atrás se veía un minúsculo triangulito que se perdía entre los voluminosos cachetes de su culo, zapatos con tacos altísimos que le paraban aun más el orto; era una mujer fatal increíble.

- Hola mi amor... ¿Viste que interesante reunión tenemos? Disculpa que te haga vivir esto pero es la única manera de liberarte… ya que no tenes huevos para hacerlo

La muy puta lo decía con tono burlón y con una mirada de zorra alucinante, Pablo no dejaba de observarla y de admirarla, sus curvas eran sensacionales sin dudas que sus dos embarazos quedaron borrados con la gran cantidad de vergazos que estaba recibiendo, le modelaban su cuerpo despampanante haciéndola más tentadora, otorgándole un magnetismo sexual irresistible.
Sin mucha previa el Sr. Mauricio se sentó en su sillón personal como si fuera a ver una película y Jerome con su macizo cuerpo corrió una mesita y un sofá de tres cuerpos fuera de la alfombra grande, no había que ser muy sabio para saber que en esa alfombra cogerían a Nancy, apenas terminó Jerome se acercó a Nancy y le partió la boca de un beso, se notaba que el negro estaba recontra caliente, debido a que debajo de su pantalón de vestir se asomaba una erección descomunal y la besaba con mucha pasión, la lengua del negro parecía invadir el cuerpo de Nancy que lentamente se entregaba y empezaba a gemir, rápidamente, la zorra se agacho en la alfombra y de rodillas le bajo el pantalón al negro, liberando una pija de otro planeta, era perfecta, gruesa, larga y depilada, seguro que era de más de 22 cm. Jerome apoyó su verga en la cara de ella y se la tapó, Nancy ponía cara de felicidad y de hambre, como pudo le empezó a pasar la lengua al venoso tronco y de a poco se la fue tragando, el negro le agarro la cabeza a la puta y empezó a presionar hasta que ella comenzó a tener arcadas, con la otra mano el negro fue destrozando el bodystocking y dejó al aire las exuberantes tetas de Nancy que ya estaban con los pezones duros.
El Sr Mauricio se bajó la cremallera y extrajo su grueso pene y empezó a pajearse adelante de todos. El negro poseía una verga más larga, pero el viejo una mucho más gruesa.

-
Disculpa cornudito, es que tu esposa me encanta y no me aguanto jajajaja… ¿Te acordás la mamada que te envié en el mail?.. no sabés como terminé.. la trola se chupó hasta la última gota y eso que largué mucha leche jajaja y menos mal que me la mamó, porque está en sus días fértiles y le prohibí tomar anticonceptivos, si la cogía, te la embarazaba jajajaja
- ¿Y ahora, los está tomando?
- ¿Eres sordo o idiota? Te termino de decir que no… ¿No me digas que sos racista y no te gustaría tener un bastardo negrito?

Pablo temblaba de los nervios y ya empezaba a sentir ese cosquilleo que combinaba la excitación y la humillación, observaba al jefe de su esposa pajearse adelante de él y a un negro dotado a punto de cogerse a la madre de sus hijos, eso era altamente morboso, pero lo que más le asombraba y excitaba era lo putona que estaba Nancy, como gemía y con que hambre mamaba la pitón del tal Jerome, no le importaba nada más que ser penetrada y tratada como una trola.

A Pablo ya le dolían los testículos y el glande su pene pedía a gritos la libertad y lógicamente una gran eyaculación, minutos después Nancy estaba en cuatro patas, en la alfombra recibiendo unas estocadas infernales de Jerome, ese negro era un semental, parecía que le estaba desfondando la concha, la descomunal poronga le apretaba mucho a la puta que parecía estrecha.

El negro la sujetaba del pelo y le decía cosas como: puta, zorra, te voy a reventar, mirá lo cornudo que es tu esposo, le encanta que se garchen a su mujer, después de sentir la mía nunca más vas a querer estar con ese blanquito, si supieran tus hijos la hotwife de madre que tienen, te menciono a tus nenes y se te empapa la concha, sos una putita degeneradita...

Sin dudas fue un momento bestial, dificil de soportar para Pablo, que asombrado y caliente miraba como Nancy pedía más, no paraba de gemir y tener orgasmos, se retorcía de placer, decía que era una puta y que haría todo lo que le pidiera Jerome y su jefe el Sr. Mauricio, con tanto gemido y olor a sexo, Pablo se olvidó que tenía que ir al colegio a buscar a sus hijos, pero sabía que si se retiraba nunca tendría las llaves.

Las penetraciones de Jerome eran salvajes y rítmicas, seguramente Nancy nunca haya recibido una cogida de esa manera, lo mejor estaba por venir el negro se levantó y agarró una silla en donde el se sentó, su verga brillaba y su cuerpo sudaba por la gran garchada que le estaba dando a la amada de Pablo. Sin que el negro ni el Sr. Mauricio dijeran nada Nancy, se puso de frente a Pablo y se sentó en la verga del negro dándole la espalda al mismo, en primer plano Pablo observaba como a Nancy le costaba enterrarse la descomunal cabeza de la verga del negro, que parecía desgarrar todo a su paso.

Lentamente descendía su concha en el durísimo falo de ébano, el ritmo lo imponía ella, mientras lo cabalgaba al negro, los ojos de Nancy apuntaban solo a Pablo que no sabia que hacer. Ella tenia una sola cosa en mente, enloquecer a su marido, y lo estaba logrando ampliamente.

Las gruesas manos de Jerome sobaban fuertemente las tetas, las estrujaba sin contemplación, y este manoseo en los senos que alimentaron a sus hijos, erectaban más esos rosados pezones, que eran pellizcados y tironeados, arrancándole agudos gemidos de gozo a la adultera esposa.

En eso Nancy sujetó la gran herramienta del seguridad y como pudo trato de metérsela en el ano, pero no le entraba y fue ahí cuando Jerome tomó las riendas y mandó un par de embestidas que invadieron el hermoso culo respingón de Nancy, el grito de ella fue bestial a tal punto que pidió que fuera suave pero el negro no respetó mucho, la pija de Jerome desaparecía en entre los firmes cachetes de Nancy, la cara de ella era una combinación de excitación y dolor.

A Pablo se le escapan de su sufrido pene, pequeñas gotas de semen y ya no sentía ningún celo, disfrutaba sin culpas observando como esa bestia negra le rompía el culo a su esposa, no quería que le tenga piedad, ansiaba que la sodomice sin piedad. Lamentablemente, él quería pajearse pero le era imposible.

Tenerla a poca distancia y que ella lo mirase a los ojos al tiempo que la enculaban, le derribó todas las barreras y lo que aun perturbó más fue que Nancy le hablaba a él:


- Ayyyyyy mi amor como me gusta… no te das una idea que puta me pone tener una pija tan dura dentro mío... mmmm... soy tan puta y vos tan cornudo... nunca me cogiste así en tu vidaaaaaa ahhhhhh... siiiiii siiiiii... quiero maaaaaaaaas... reventame el culo Jerome, demostrale al cornudo como hay que coger a una yegua como yo… ohhhh ogggggh... por favor enterramela toda, mirá como sufre el cornudito, llename con esa verga divinaaaaaaaa... rompemeeee el culo… ¡Ahhhhh!


Pablo sintió explotar de excitación sus huevos, su leche hervía y su estomago parecía estar en guerra de las fantásticas sensaciones, se quiso levantar pero vio al Sr. Mauricio descargar una generosa cantidad de semen en un vaso que tenía una pequeña llave adentro, eso lo dejó congelado y no se pudo mover, el Sr. Mauricio después de exprimir su pija se acercó a la silla donde estaban rompiéndole el culo a la esposa de Pablo y le hizo una seña a Jerome que aceleró las embestidas en el masacrado culo de Nancy, los gritos de ella fueron aterradores, su cara reflejaba el dolor y gozo, no habrá tenido menos de 8 orgasmos la muy puta en toda esa tarde, sus moretoneadas tetas de tanto ser estrujadas, saltaban de arriba a abajo con un movimiento perfecto y erótico, esos pezones duros suplicaban ser mordidos.

Jerome la sacó de arriba suyo, aferró el vaso que le dejó el Sr. Mauricio y lo empezó a llenar de abundante leche espesa, parecía una crema facial, los gritos del negro mientras eyaculaba parecían el de un gorila, se convulsionaba con cada chorro escupido por su verga.

Quedaron todos cansados y solo se escuchaban las respiraciones agotadas de los 4 integrantes de ese salón, que para Pablo ya parecía maldito, y fue ahí en donde él empezó a razonar, Jerome tenía un pequeño vaso que estaba llenó de semen caliente hasta la mitad, y en el fondo del mismo estaba la llave…

La bestia negra se le acercó, desnudo con su verga morcillona colgando y goteando leche, lo miró a los ojos y le dijo a Pablo:


- Acá se puede acabar el juego amigo jaja depende de vos... primero te quiero felicitar por el estrecho culo de tu esposa, es maravilloso y segundo acá tenés el cóctel del cornudo, si te bebes todo lo que hay en el vaso, la llave del fondo es tuya, si no, seguirás con el juguete jajaja y te aclaro que si lo escupes o te haces el loco, recibirás la paliza de tu vida


Nancy y el Sr. Mauricio se reían atrás de Jerome, y ella agreg
ó unas palabras entretanto su jefe le chuponeaba las tetas:


- Perdón mi amor pero como buen cornudo tenes que hacerlo... es por tu bienestar... y el de la pijita jajaja... la verdad que fue increíble la idea del Sr. Mauricio, apenas me la contó me pareció de lo más excitante y divertida jajaja

La cara de Jerome no era de amigos y la verdad que te pagaran un gran sueldo para cuidar al Sr. Mauricio y cogerse a una belleza como Nancy era algo para defender a muerte.

Pablo agarró el vaso y no podía creer lo que estaba viviendo, esto más que una humillación le pareció aberrante, pensó en sus hijos y en lo puta que estaba Nancy, el silencio fue mortal y todos lo miraban esperando que bebiera el vaso.

La tensión crecía en el salón, Pablo cerró los ojos y con asco se mandó todo el vaso de un trago, hizo un fondo blanco (y nunca mejor ese término), demoró en abrir los ojos y sintió aplausos de Jerome, mientras que el Sr. Mauricio y Nancy se reían a carcajadas.

Pablo aferró en uno de sus puños la llave y se retiró rápidamente sin hablar ni mirarlos, apenas salió de la oficina trato de escupir pero ya había tragado todo, no lo podía creer, corrió y se subió a su auto, rápidamente arrancó y fue hasta un lugar solitario y aislado, se sacó el aparato y sintió su pene respirar, había largado algunas gotas de semen, se masajeo un buen rato y a los minutos ya se estaba masturbando, no demoró ni 3 minutos en lograr un doloroso y fantástico orgasmo.

Luego regresó a su casa y se pegó una larga ducha en donde seguía masajeando su pene y sus doloridos huevos, naturalmente hizo muchas gárgaras y todavía no podía creer lo que había tragado su virgen garganta, luego salió y se dedicó a romper con un martillo el cinturón de castidad y tirarlo a la basura.

Esa noche no se cruzó con Nancy ya que ella se dedicó a estar con los niños que estaban infernales, después que Pablo los pasara a buscar varias horas más tarde.

El cornudo se acostó a dormir y tuvo muchas pesadillas en donde estaba en el maldito lugar de la oficina del Sr. Mauricio, soñó con que le tiraban semen en la cara y cosas raras que pasan solo en pesadillas, al otro día se levantó agitado y sudado, asustado pensó rápidamente en su pene y corrió las sabanas esperando ver lo peor y por suerte no había ningún juguete ni nada raro en su pito.

Había pasado una noche fatal y sabia que lo que había vivido el día anterior no era una pesadilla, las últimas 24 horas fueron las más raras de su vida pero no sabía si considéralas las peores, el solo pensaba en estar con sus hijos y no se le cruzaba por la mente dejar a Nancy.

En que se estaba transformando su esposa, solo el destino y el futuro lo sabrían, sabía que Nancy como el maldito del Sr. Mauricio buscarían humillarlo y tenía que estar atento y preparado, su esposa no era más la misma que conoció y esta vida de cornudo cada vez le corría más por la sangre.


----------------------------------------------------- Fin ----------------------------------------------------------------

Gus Becker

La única forma de saber si el relato les gustó y que quieren que sigamos escribiendo, es si dejan un comentario, eso nos estimula a continuar.

Saludos.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Nuevo Barrio....Nueva Vida Para Mamá



La vida conyugal de mis padres estaba llegando a su fin...hasta que llegó.

Papá, tipo amante del dinero. Para él la vida era ganar plata o perderla. Ganaba muy bien y también la gastaba muy bien en el juego.

Creo que eyaculaba si ganaba plata en el casino, pero con mamá....no eyaculaba.

Ya ni me acuerdo cuando fue la última vez que los escuché tener relaciones, pero si acuerdo de las peleas, gritos que tenían a diario, hasta que mamá dijo basta.

Un día, caliente porque papá le pidió austeridad en los gastos luego de haber perdido en el casino, mamá lo echó.

Seguimos viviendo en el departamento del barrio céntrico con mamá, hasta que salió el divorcio.

Papá, sin importarle si yo comía, estudiaba, nada, y con una treta legal vendió el departamento.

Por lo menos arregló pasarme una cuota por alimentos, que cumpliría cuando se le antojara. Mi mamá (Mariela de nombre), recibió su parte más una plata que milagrosamente permanecía en el banco y decidió que nos teníamos que ir a un departamento más chico y en un barrio mas humilde.

Ella sufrió hasta que volvió a asegurarse que tendríamos una vida medianamente digna, nunca decayó su físico a pesar de un principio de depresión por lo vivido, a sus 36 años era llamativa, mide 1,70 sin tacos, su cabello es castaña, pasando los hombros cortado en degradeé con unos pelos que le caen sobre la frente, ojos grandes verdes oscuros, pechos grandes y muy firmes, fina cintura y una cola espectacular, bien parada y redonda, bien firme, bien provocativa, hermosas piernas firmes sin rastros de la más mínima celulitis, o sea una hermosa mujer.

A pesar de ser introvertida le gusta mostrar su silueta lo justo para no pasar inadvertida. Le gustan las polleras cortas sin ser súper minifaldas, usa calzas bien apretadas, pantalones bien justos, y en verano hace las compras y sale con amigas en short. Tiene dos short, uno gris y el otro negro que los bordes de abajo se levantan dejando ver el comienzo de los cachetes de la cola.

Nos mudamos a un departamento de 3 ambientes, en un segundo piso, en un barrio semi tranquilo. La advertencia era evitar estar en la calle muy de noche.

Por todo el desastre del divorcio, perdí mi año de estudios y mamá tenía que buscar nuevo trabajo, por eso, por unos meses estábamos sin hacer nada. A mamá la ayudaban económicamente sus 3 hermanos.

Uno de los shorts de mamá, el negro, fue el causante del comienzo de la historia. Una tarde, serían las 19 y 30 hs. cuando mamá descubre que no alcanzaba la carne para la cena y faltaban otros productos y decidió que fueramos al súpermercado que está a tres cuadras.

Tenía puesto el short negro y una remerita rosa que le marcaban sus grandes pechos, que como era cerca, decidió no cambiarse.

Salimos y a mitad de camino había 3 pibes sentados en un umbral. Con pibe me refiero que andaban por los 21 o 22 años.

Miraron cuando nos acercábamos, estaban fumando y tomando cerveza; uno de ellos, que seguramente era el líder, estaba sentado en el medio, era muy morocho y parecía alto, el pelo lo tenía largo, enrulado y de color negro, le caía en los hombros.

Pasamos delante de ellos y el líder (por ahora lo voy a llamar así), después que pasamos dijo:

  • Ay mamita, que hermosa cola, bajate el shorcito, que se te vean las nalgas.
Mamá no respondió nada.

Compramos y a la vuelta el flaco estaba parado apoyado contra la pared, era alto en serio, mucho mas que mamá.

  • Pagaría por ser tu short
Dijo cagándose de risa.

Mamá guardó silencio y eso me puso muy mal.

Mamá se había echo amiga de Doña Irma, la vecina de piso que vivía sola desde hacía muchos años, desde antes de enviudar.

Esa noche vino a tomar mate y se quedaron hablando mientras yo estaba en mi habitación, de ahí escuché que mamá le comentó sobre el pibe del umbral y ella le dijo:

  • Mariela, hija, cuidado con ese chico, es peligroso, viven tomando y molestando. Se comenta que roban pero nunca se les pudo demostrar nada. Por lo que me contaste, el que te dijo esas groserías, es el jefe y ese es el más peligroso.
  • Tiene chicas jóvenes para molestar, no una mujer grande con un nene de la mano.
  • A ese hijo de puta no le importa el nene, me enteré por una mujer que vivía en el cuarto piso, casada, que tanto la jodió y amenazó, que un día que el marido fue al interior por trabajo, se acostó obligada con el “Rata”, así le dicen y le va perfecto. La tuvo encamada los 3 días que el marido estuvo afuera. Me contaba que nunca había imaginado que alguien poseyera un “bicho” tan grande, ni un tipo tan depravado asqueroso, ese guacho no tiene límites., la pobre mujer quedó destruida. Estuvo días sin salir hasta que se mudaron.
  • Y el marido?
  • Si se enteró no hizo nada, todos le temen a él y sus amigotes.

Se fue la vieja y mamá quedó rara. ¿Qué le pasaba?. Pronto me iba a enterar.

Al otro día, a la mañana mamá fue a despedir a la vieja que se iba un mes a la casa de un hijo en la costa y seguía rara, en silencio.

A las 19 hs. y cuando pensé que mami comenzaría a preparar la cena, se cambió.

Se puso un vestido solero blanco, que le queda muy holgado y bastante corto, me agarró de la mano y me dijo que íbamos al súper. Me agarró miedo.

Mamá estaba nerviosa, y para colmo de males, cuando pasamos frente a ellos (había dos, el Rata sucio ese y otro más) el viento le levanta el vestido dejando ver la tanga blanca metida en la raya.

Enseguida mamá se lo bajó, pero ya era tarde…

La Rata se paró como un resorte, caminando muy rápido nos pasó, se paró adelante nuestro obligándonos a parar y le dijo a mamá mirándola fijo a los ojos:
  • ¿Lo haces a propósito mami?, ¿Querés joda?
  • Salí pendejo, correte.
  • Pendejo es el que tengo entre las piernas para vos mamita
  • Seee, me imagino…
  • Vení un ratito así hablamos
  • ¿No ves que estoy con mi hijo?
Miró al amigote y le dijo:

  • Vení Tuli, quedate un rato cuidando al nene.
El amigo se acercó, mamá me miró y me dijo:

  • Quedate con el chico un rato, no tengas miedo, ya vengo.
El amigo, riéndose me agarró la mano y ellos caminaron unos pocos metros y la Rata la sujetó del brazo y la metió en la entrada amplia de un edificio viejo.

El amigo, caliente, me dijo que fuéramos al lado de donde estaban ellos, para espiar y escuchar. Me dijo al oído:

  • Quedate calladito que vamos a ver como se la aprieta a mami.
Ahí vimos que mamá se puso de espalda contra la pared y la Rata apoyó una mano al costado de la cabeza de ella, estaban casi pegados frente a frente.

Mamá dijo:

  • ¿Y?, ¿Acá estamos, que te pasa?
  • Mirame el bulto y vas a ver que me pasa.
  • Nene, estas muy nervioso
  • Síííí, muy... después de verte el orto me puse muy nervioso
  • Tranqui
La Rata se inclinó, apoyó su boca sobre la de mamá, sacó la lengua y se la pasó por los labios de ella. Mamá primero quiso separarlo con las manos, pero enseguida las volvió a bajar.

Él volvió a hacerlo y ahora ella sacó su lengua; la tomó de la cintura, mami colocó sus manos en los hombros de él y se besaron.

Él se separó un poco, con las manos en la cintura de ella comenzó a bajar una, la apoyó en su culo, la siguió bajando, le levantó el vestido y le acarició el orto por encima de la tanga.

Ella cerró los ojos y enseguida le dijo:

  • Paremos acá, ¿No?
  • Te la quiero meter.
  • Ya sé
  • Tocame un segundo el bulto mamita
Le tomó la mano y la pasó por el contorno de un enorme bulto, mamá lanzó un suspiro y con los ojos cerrados le dijo:

  • ¡Ahh…! Es enorme, en serio
  • ¿La imaginas toda adentro de tu culo?
  • Realmente va a ser una guerra muy jodida.
  • ¿Pero te la vas a aguantar?
  • Espero
  • Esta noche estoy en tu casa
  • ¿Qué hago con mi hijo? No tengo donde ni con quien dejarlo
  • Mamita, no vamos a tener una encamada y listo, vamos a estar muchos días en guerra y muy sucia. Que se acostumbre a verme ahí, que me tome como su nuevo papito... aunque muy chancho, jajaja
  • ...mmm… está bien
  • Esta noche a las 11y30, voy a llevar ropa
  • Dale
  • ¿Qué piso era?
  • 2° B
  • Esperame
El amigo me corrió unos metros, él también estaba con el bulto parado.

Mamá me agarró de la mano, sin ir al súper, ¡¡¡O sea que era una excusa!!!

No era esa mi mamá, o por lo menos la que conocía. Caminamos en absoluto silencio.

Cuando llegamos, me dijo visiblemente excitada y sin rodeos:

  • Esta noche va a venir ese pibe acá y se va a quedar varios días, no te voy a mentir, va a ser como cuando estábamos con tu papi. Él va a dormir conmigo y vamos a hacer cosas por si escuchás, no te asustes, mamá va a estar bien.
  • Tengo miedo má…
  • No hijo, tranquilo, como te dije, es como si estuviera papi. Con papá hacíamos cosas, vos has escuchado más de una vez, esto es igual. La diferencia para mí es “algo” muy grande pero todo estará bien, vos quedate en tu pieza cuando te diga. Esta noche acostate y pone la tele hasta dormirte, si queda prendida no importa.
  • Bueno mamá.
Mamá me dió la cena y ella se fué a duchar.

Sentí algo raro cuando la vi, una sensación extraña, se puso un vestido que es como una remera larga, unos centímetros por debajo de la cola. En un momento se inclinó para agarrar el encendedor que se le había caído y vi que estaba desnuda, sin bombacha y por como se le marcaban los pezones por la remera también sin corpiño.

Ella me pescó mirándola, y me dijo cariñosamente:

  • Picarón, no tenes que mirar a mamá así
  • Perdón
Me dió un beso, sonriendo.

Ella cenó un poco de fiambre y yo apenas probé bocado.

Después de comer, la vi que del baño llevó a su dormitorio el pote grande de vaselina líquida, ese que me da para beber cuando seco de vientre, y una crema antiinflamatoria.

A las 11 y 15 hs. mamá vio que yo todavía estaba dando vueltas inquieto y me dijo:

  • Calmate mi amor, pronto todo será normal. Andá a tu cuarto y acostate a mirar tele, ya te va a venir el sueñito.
Fui sin chistar. Al rato sonó el portero eléctrico, ella contestó y lo esperó con la puerta abierta.

Desde mi habitación, no escuchaba nada hasta que oí que mamá le dijo que iba al baño.

Ni bien cerró la puerta, sentí que el Rata entraba al dormitorio de mamá, y luego apareció en mi pieza.

La Rata hija de puta entró desnudo, solo llevaba puesto una remera cortita, con una botella de cerveza en una mano y un cigarrillo en la otra.

Se cagaba de risa cuando vio que miraba su enorme vibora colgando semi erecta. Gruesa, pero muy gruesa, y muy larga, con una gran cabeza. En resumen, una boa constrictor.

Me dijo siempre cagándose de risa:

  • ¿Qué pasa pendejo, te da miedo? jajaja. A la que le tiene que dar miedo es a mami que se la va a comer toda jajajaja
Escuchó que mamá salía del baño y se fue.

Enseguida apareció mamá, ya no tenía el vestido, sino una bata muy cortita, que le dejaba ver medio culo.

Me acomodó la sábana, me dijo que me pusiera los auriculares para la tele (era para que yo no escuchara nada de lo que pasara fuera de mi habitación), me dió un beso manchándome la frente con su rouge y me dijo cariñosamente:

  • Descansá mi amor, todo va a estar bien.
La vi cuando se iba, con el culo casi al aire, apagó la luz y cerró mi puerta.

Yo estaba en edad de excitarme, de echo me pasó varias veces sin motivos aparentes, fue por eso que no aguanté.

Primero me levanté y puse mi oído en la pared pero no escuchaba, solo ruidos. Entonces probé por otro lado.

El dormitorio de mamá y el mío tienen un balcón en común, ambos con salida al mismo.

Abrí con cuidado el ventanal porque a veces chirriaba, me asomé y vi que la persiana del dormitorio de mamá estaba baja, pero no totalmente cerrada; caminé y observé que había una hendija para mirar en la persiana y como la puerta del ventanal estaba abierta, de allí veía y escuchaba perfecto sin ser visto.

La Rata la tenía a mamá contra una pared, ambos estaban desnudos y se besaban frenéticamente, desesperados.

El se agachó y comenzó a chuparle las tetas mientras mamá bajó una mano y le agarró la pija que ya estaba a punto de estallar. Apenas le entraba en la mano, no la podía rodear toda.

Mamá, fuera de si, con una voz rara le dijo:

  • Ahhh... padrillo hijo de mil putas, ahora entiendo porque las pendejas no te aguantan… es terrible esta verga... es mortal.
  • Y las viejitas tampoco la aguantan... ¿Sabés que a la vieja del 4°, no pude terminar de hacerle el culo porque se cagó encima? jajaja… ¿La vas a aguantar vos?
  • Va a ser difícil soportar esto, pero igual la quiero.
Después que él le chupó fuerte las tetas, marcándoselas (hasta parecían inflamados los pezones), mamá se arrodilló y comenzó a lamer la pijaza.

Cuando intentó metérsela en la boca, la primera vez no entraba.

Fueron a la cama, él se acostó de espalda, ella se acomodó bien, agarró la boa y con esfuerzo se la metió en la boca.

Se la mamó un rato largo, chupaba, se la sacaba para descansar, gemía y volvía a tragarla. Luego, pasó él a chuparle la vagina y el ano a mamá.

Mamá gritaba de placer hasta que llegó el plato fuerte.

Ella se acomodó de espalda, abrió bien las piernas y él se untó la pija con vaselina, se puso en posición, le dió un beso en la boca, acomodó la descomunal verga y comenzó a romperle la vagina.

Mamá, abriendo los ojos que parecía que se le salían de las órbitas, le agarró con las dos manos la cabeza apretándosela y le gritó:

  • ¡¡¡Ayyyy!!!... animal hijo de puta, despacio la puta que te parió
Por supuesto no le hizo caso, siguió enterrándole la pija mientras le escupía la cara y le gritaba:

  • Tragá hija de puta… ¡Tragá!
Mamá se relamía los labios tragando las escupidas, mientras su concha, a punto de explotar, seguía recibiendo a la bestia.

Él agarró las nalgas de mamá, las levantó un poco y comenzó a bombearla sin piedad. Ella gritaba y gemía.

La poronga ya bien lubricada, hacía su destrozo sin tropiezos y bombeaba sin pausa.

Mamá le rasguñaba la espalda mientras gritaba, eso lo ponía peor. La puteaba y la bombeaba más fuerte.

Cuando notó que iba a acabar, la sacó, sujetó la cabeza de ella y le dijo que la tragara. Mamá abrió la boca y recibió un torrente de leche.

El guacho le hizo beber todo su semen, hasta el que cayó afuera.

Ahí me volví a mi pieza. Al rato mamá se asomó y como me vio supuestamente durmiendo se fue.

Me levanté como a las 10 de la mañana del otro día.

En el comedor estaban los dos, él con un slip de elástico vencido y mami en bombacha y remera. Ya no le interesaba como la viera.

De ahí en más, mamá me trataba como si todo fuera lo más natural.
En un momento ella se levantó y él le preguntó donde iba:

  • Al baño
  • Voy con vos
  • Asqueroso… ¿Qué sabés que voy a hacer?
  • No importa
Mamá me miró y me dijo:

  • Quedate acá un rato cariño
Fueron al baño, pero la puerta quedó entreabierta.

Me asomé y puede escucharle a él decir:

  • Dame todo, yegua
El Rata estaba acostado en la bañera boca arriba y mamá estaba en cuclillas con la concha en su boca, meándole.

Se tragó todo el pis.

Todo ya me resultaba repugnante, ver a mi madre así, me daba bronca.

Esa noche no todo salió bien, intentó hacerle el culo, pero fue imposible, a duras penas entró la cabeza, pero como mamá tiene el culo muy fruncido, no la aguantó.

Se la cogió por la concha dos veces y se durmieron.

A la mañana siguiente, ambos estaban cansados, como dije, a mamá ya no le importaba que la viera casi en bolas.

Estaba con una ajustada musculosa beige y una tanga que casi no existía, el fino hilo por atrás era comido en su totalidad por los cachetes del culo y adelante a duras penas le cubría algo de la vagina, en cambio él seguía con el mismo calzoncillo.

Me senté en el sofá y cuando escuché sus planes me horroricé.

Él dijo:

  • Bueno putita, vamos a hacer lo que hablamos anoche, le voy a decir al Tuli que venga, él tiene una pija fina, larga pero fina y va abrirte bien el culo, así después te voy a poder enterrar sin problemas la mía.
  • Pero mirá que nunca estuve con dos tipos, no sé si los voy a aguantar
  • Vas a acabar toda la noche. Y cuando te entremos los dos juntos vas a volar de calentura
  • Y bueno… después de tu pija creo que trago lo que venga. Andá a buscarlo pero vengan a la noche, quiero descansar algo, dormir una buena siesta… Ah, Rata acordarte de traer más vaselina o lubricante, pero bastante, no te olvides
  • Dale mamita
Ni bien él se fue, ella se sentó a mi lado, acariciándome la cabeza y la cara me preguntó con una dulce voz:

  • ¿Oíste todo, verdad?
  • Si mamá... tengo mucho miedo, por vos
  • Yo también tengo un poco de miedo, hay cosa que ahora no entendés, pero cuando crezcas las vas a entender. Mami está enferma por así decirlo... no me puedo controlar, perdoname hijo…
  • Está bien mamá… ¿Pero si estás enferma no sería mejor que vieras a un médico?
  • No hijo, esto que siento no puede curarlo ningún doctor con remedios, sólo el Rata con su herramienta lo puede calmar… con el tiempo lo vas a comprender… todo va a estar bien, quedate tranquilo que a vos nunca te va a faltar nada. Ahora seguí mirando la tele.
Al mediodía almorzamos, luego ella se fue a dormir y mi cabeza volaba.

Se levantó alrededor de las 18 hs. y antes que entrara a bañarse sonó el celular, era el Rata que avisaba que a las 22 hs. venían.

Mamá se bañó por un largo rato, a las 20 cenamos, ella liviano.

Todo era en silencio, la notaba muy preocupada y ansiosa, nerviosa.

Se fue a cambiar y apareció tan sólo con un camisón blanco transparente que terminaba apenas por debajo del ombligo con volados de encaje rosa y zapatos plateados de taco aguja. El camisón exhibía sus tetas y era muy corto, a mamá no le importaba que yo la observara así, porque estaba desnuda, sin bombacha y le veía los escasos pelos de la concha y el culo.

Yo seguía ahí, congelado, sin saber que hacer.

Sonó el portero y ella mirándome tiernamente pero con lujuria en los ojos, me dijo que fuera a mi habitación.

Obedecí, pero no cerré totalmente la puerta.

Ellos entraron y al verla tan putona se la comían con la mirada; el Tuli era otro tipo desagradable, también alto, tenía el cabello muy ondulado, negro, su piel morocha tipo chocolate, su cara era fea, con nariz ganchuda y un proyecto de bigote.

Se sentaron los tres en el sofá, se notaba a la legua que estaban “fumados”.

El Rata fue a la heladera y agarró botellas de cerveza, mamá no bebía.

No escuchaba lo que decían porque hablaban bajo, pero podía ver como los hombres se reían y a mi mamá preocupada y nerviosa.

Después que se bajaron casi dos botellas cada uno y se fumaron un par de “cigarrillos”, empezó a subir el tono.

El tuli, mirando las piernas de mamá, le puso una mano en el hombro, el Rata, que ya tenía los ojos colorados, dejó la botella que tenía en la mano.

Hablando ya fuerte, el Tuli le dijo mirándola a los ojos:

  • A ver mamita que tenemos acá
Metiendo la otra mano en la concha mientras comenzaba a besarla apasionadamente.

El Rata se paró, se sacó los pantalones, la remera y el slip, el tripazo estaba en posición de batalla.

Ya mamá y el Tuli se besaban salvajemente, él se ensalivó un dedo y se lo metió en el culo, ella gimió ahogadamente y pegó un respingo.

El dedo estaba todo adentro, lo sacó y se lo hizo chupar a ella.

El Tuli, sacado le decia:

  • Regalame ese culo mamita linda, dámelo todo
El Rata se paró y ordenó que fueran a la habitación.

Ella fue al baño, pasó por mi pieza para asegurarse que yo durmiera.

Yo fingía estar dormido profundamente, me dió un beso mojado en la mejilla, acomodó mis sábanas y se fue cerrando la puerta.

Cuando escuche que el taconear de sus zapatos se alejaban y que cerró la puerta de su habitación, me levanté volando y fui al balcón.

El Rata estaba acostado y el Tuli de pie desnudo, su pija era más fina que la de su amigo, pero muy larga y cabezona. Mamá entró, se sacó el camisón, revoleó sus zapatos y lo abrazó.

Mientras se besaban, el Tuli le apretaba las nalgas y el Rata se tocaba la pija.

La llevaron a la cama y mamá quedó en el medio. La chuparon toda y le mordieron con ferocidad las tetas, ella les mamó las pijas.

La pusieron de costado quedando enfrentada al Rata que no perdía tiempo y la besaba, mientras el Tuli abría el envase de vaselina.

El Rata puso la pierna que estaba arriba de mamá sobre su cuerpo para inmovilizarla, quedando el culo al descubierto y presto para ser roto.

El Tuli con el dedo metía vaselina dentro del orto de mamá que comenzó a gemir fuertemente.

Se embadurnó bien la pija y mirando el carnoso y redondo culo como hipnotizado, le dijo al Rata:

  • Boludo, tenela fuerte
  • Dale sin piedad que ésta mamita se va a portar bien… no vas a poder creer lo trola de mierda que es

El Rata le agarró con la mano que tenía libre (la otra estaba bajo ella) el brazo a mamá. Su amigo apestoso se acomodó atrás de ella y enfiló la cabeza de la chota al agujero tan deseado, diciendo:

  • Comete mi verga putita linda… quedate blandita para que entre mi poronga en ese terrible ojete
Agarró el tronco con la mano y empujó.

La cabeza entró encontrando resistencia en el agujero que no quería entregarse.

Mamá se contorsionó y gritó.

El Rata, apretándola fuerte le dijo:

  • Bueno mami, bueno... quietita
El Tuli le gritó al Rata gimiendo:

  • Fuerte Rata, tenela fuerte... no me dijiste que estaba tan cerrado... me va a romper la chota este orto hermoso
El Rata apretó a mamá contra él.

Ella gritaba que le dolía mucho y sus puteadas retumbaban en las cuatro paredes.

La pija seguí entrando, hasta que se escondió toda adentro, dejando ver solamente esos peludos huevos. Sin pausa comenzó a bombearla a todo ritmo.

El Rata la apretaba con dificultad porque ella quería safar de ese desastre.

El Tuli gimiendo le daba sin asco, en cada empujón gritaba:

  • Aflojate nena, aflojate

El culo de mamá comenzó a aceptar al intruso y el Rata el ver que ella gemía y se retorcía de gusto, aflojó la presión y se acomodó debajo de ella

Mamá pegó un grito encarnizado cuando sintió la descomunal chota de el Rata penetrándole la concha.

Ahora eran dos pijas perforando los agujeros de mamá.

Los dos bombeaban, ella estaba inerte, parecía desmayada, pero no, al tiempo, comenzó nuevamente a gemir y a besar de lengua al Rata que tenia frente suyo.
Ahora cambiaron de posición, la giraron y ella quedó frente al Tuli que enseguida le embocó la pija en la concha.

Cuando el Rata metió la suya en el culo, ella gritó. Era mucho más gorda que la otra, pero el culo, ya abierto la recibió bien.

De vuelta doble bombeo, doble dolor, y doble placer.

Ya mamá se movía como podía y comenzó a gritar:

  • Sííí… asíííí… ¡Que placer!... síííí… machos míos metamenla todaaa… me muero...
Paso mucho tiempo hasta que el Rata le acabó en el culo y enseguida el Tuli le llenó la concha de leche.

Quedaron abrazados los tres y yo volví a mi pieza.

Se me cayeron las lágrimas de imaginar como sería la vida de ahora en más.

Pasaban los días y cogían a la mañana y a la noche.

No me quedó otra que acostumbrarme a mis dos nuevos “papás”.





MARCEL MILORD
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RECUERDEN COMENTAR CADA RELATO de esta forma sabemos que valoran nuestro trabajo y nos motivan a seguir escribiendo. Creemos en la comunión Escritor - Lector, ambos somos uno, y uno sin el otro está solo.